En la encrucijada de México:

No es común que una nación tenga el reto o la oportunidad que tiene México de tener que replantear su destino, derivado de una encrucijada en la que por un lado la polarización social impulsada desde el gobierno, por el fracaso en la gestión de los temas más importantes en la agenda social, política y económica, como es el crecimiento económico negativo, la mala gestión de la pandemia con el consiguiente número de contagiados y muertos, sin que parezca haber una estrategia clara para su manejo, la falta de apoyos económicos para las miles de empresas pequeñas y micros, la desarticulación del sistema de salud pública para los más desprotegidos del Seguro Popular, los niños con cáncer que no tiene  tratamientos ni atención, el personal de salud sin el equipo necesario en los hospitales del sistema de salud, y por encima de todo la descomposición acelerada fruto de la improvisación, la corrupción, la falta de combate al crimen, tanto al del fuero común como del federal, que incide directamente en el incremento de la violencia y la incapacidad del Estado de dar viabilidad al Marco Normativo, y sobre todo cuando amplios sectores de la sociedad se percatan día con día de que el gobierno miente, malgasta los recursos en obras sin viabilidad y por lo tanto sin futuro, la aplicación de la justicia como instrumento de control político y adicionalmente la imposición de políticas contrarias a la cultura, valores y tradición de la sociedad, por compromisos con agendas castro-chavistas-bolivarianas emanadas en lugares más allá de las fronteras de la Patria y en contra de ésta, y por otro lado la verdadera disyuntiva entre dejar que corran los tiempos político electorales, o buscar mediante la vía Constitucional, impedir la consolidación  del régimen en turno, pero desde una posición de arranque con mejores garantías a partir de la reposición  del proceso de elección  presidencial.

Pocas naciones como decía se enfrentan a este reto monumental, y por ello tal vez valga la pena dedicar algunas líneas a tratar de entender lo que está sucediendo en nuestro querido México.

En una muy rápida visión, sin pretender hacer una clase de historia, pero sí arrojando algo de luz sobre algunos pasajes de  nuestra Historia que no son tal como nos han sido contados, bien sea porque se le ha restado importancia a algunos actores clave, o bien porque el sentido mismo de algunos capítulos concretos merece algunas reinterpretaciones.

Es importante cortar con el mito de que el mexicano es indolente porque fuimos conquistados, cuando en realidad, en nuestra patria se produjo un auténtico mestizaje, desde luego que el choque de las culturas mesoamericanas (que eran muy diversas y no conformaban una nación, imperio, o identidad propia), con la cultura europea, puesto que España trajo lo suyo, pero también lo más legítimamente europeo, puesto que el pensamiento occidental cristiano estaba ya para entonces perfectamente arraigado en Europa como parte de una identidad heredada tanto de lo que fue el Imperio Romano, como también la influencia cultural y religiosa del catolicismo. La misma España venía de un proceso de 700 años defendiendo esta identidad europea ante la conquista del mundo árabe que durante ese tiempo la había dominado, y de la que no se puede negar que también España surgió transformada, enriquecida, pero fortalecida en su propia identidad.

Por tanto es un primer punto que se debe poner de manifiesto, adicionalmente hay que desterrar de nuestra mente la idea de que los españoles y europeos que posteriormente vinieron a la América, vinieron a saquear y a robar todo lo que pudieran, puesto que si hubiera sido así, no tendríamos rastro alguno de toda la obra que llevaron a cabo, tuvimos en México la primera imprenta de América así como la primera Universidad, hay que poner de manifiesto que los frailes que vinieron, tuvieron que aprender los dialectos de las diversas etnias, para poder evangelizar a los nativos, esfuerzo titánico y generoso, que se tradujo en la fundación de escuelas, de hospitales, de organización social como la que dejó Don Vasco de Quiroga en los barrios de artesanos en Pátzcuaro, organización que subsiste hoy en día, si hubiera habido el tan mencionado espíritu de explotación y de saqueo, no habría sido necesario ir hasta los rincones más recónditos de nuestra abrupta geografía, de tal manera que hoy aún podemos contemplar  en lugares alejados, solitarios, sin caminos importantes y tal vez con el único patrimonio de una envidiable belleza natural, a todas partes fueron de la mano el orden civil y la evangelización-culturización, de la que bien haríamos en sentirnos orgullosos.

Muchos años duró el esplendor económico, social, cultural, de tal forma que el nivel de vida que se tenía en la Metrópoli, era comparable a las ciudades más importantes de Europa en aquel entonces. Ciertamente muchas personas venían con la intención de hacer fortuna, puesto que era todo Mesoamérica, no solamente México, una tierra pródiga, extensa, ciertamente llena de riquezas, muchas de las cuales se siguieron o se siguen explotando hasta nuestros días, y muchas otras riquezas que entonces ni se conocían e imaginaban como el petróleo, el gas y muchos otros que se fueron poniendo de manifiesto posteriormente, como es el caso de la posición geoestratégica envidiable de nuestro país, para el comercio internacional tanto por el lado del Océano Atlántico como del Pacífico.

Todas estas riquezas, así como la maduración de una conciencia nacional incipiente con todo el potencial que esto significaba, para lo cual la identificación de la religiosidad católica, traída por los españoles, cultivada por los frailes y hecha florecer por el Hecho Guadalupano, con toda la fuerza que tuvo entonces y que todavía hoy conserva, fueron elementos que analizados en conjunto y llevados al contexto de la época de  nuestra aspiración a emanciparnos de la Corona  Española, despertaron la envidia de las logias masónicas que controlaban y controlan al país del norte, a los Estados Unidos de Norteamérica, quienes desde aquel entonces se propusieron entorpecer dicho proceso, puesto que azuzaban a españoles, criollos y mestizos, con la intención de enfrentarlos unos a otros, aplicando el principio de divide y vencerás, hasta que después de más de 10 años de luchas entre hermanos, aparece la figura de Agustín de Iturbide, mexicano por nacimiento, si bien en aquel entonces brillante militar de carrera al servicio del Virrey, razón por la que a su ejército se le conoce como Realista, por estar al servicio de Su Real Majestad el Rey de España, pero fue gracias a la visión que tuvo y a sus cualidades de estadista y diplomático, que supo identificar, proponer y alcanzar el acuerdo de las partes, logrando mediante el Plan de Iguala conocido también como de las Tres Garantías o Trigarante, los puntos de acuerdo fundamentales y lograr ya con mínimo derramamiento de sangre, puesto que convenció a Vicente Guerrero de que no tenía sentido seguir derramando sangre entre hermanos, si el objetivo real no era el enfrentamiento como la emancipación. No puedo extenderme en este documento haciendo un análisis del Plan de Iguala, pero recomiendo su lectura, para que se conozcan sus planteamientos principales, sus alcances y sobre todo se vea que nunca tuvo Iturbide la idea de sacar más provecho en todo aquello, que ver a la Patria libre, pero con la libertad y con la independencia que alcanza un hijo respecto de sus padres, y no como un esclavo que conquista su libertad por medio de las armas, o como hemos comentado de España, quien sí logró una liberación de la dominación musulmana que se extendió a lo largo de setecientos años. En el caso de México fueron trecientos años de integración, entendimiento y progreso con beneficio para ambas naciones.

La discordia inició cuando, como ya se dijo, el temor de todo lo que podría significar el México independiente, motivó que nuevamente nos indujeran al perverso juego del divide y vencerás, hasta que lograron sembrar en la cabeza de los mexicanos la idea de un monarca, extranjero primero, después en la persona misma de Agustín de Iturbide, a quien luego acusaron de usurpador, buscaron a los instigadores y finalmente lograron su expulsión del territorio nacional, habiendo dejado viva la amenaza de que si pisaba nuevamente tierra Mexicana, sería inmediatamente fusilado.

A pesar de dicha amenaza un año después vuelve Iturbide a México como fiel soldado a notificar al nuevo gobierno sobre una conspiración para reconquistar México, las logias borbonistas y las americanas movieron sus hilos y cumplieron la amenaza de fusilarlo, no hubo juicio pero sí una muerte ignominiosa para el 2° Padre de nuestra Patria frente al pelotón  de fusilamiento, como si hubiera sido un traidor.

De manera que desde el nacimiento de México como nación independiente, siempre ha estado nuestra Patria al arbitrio de los intereses norteamericanos, siempre con la participación de malos mexicanos que han estado dispuestos a traicionar a su Patria, buscando el interés personal antes que el bien del país.

Desde luego que esto se ha traducido en que siempre han estado muy pendientes de que quien llegue al poder, sea o se convierta en miembro de la masonería, de la que se fundaron en México diversas logias, dependiendo de los sectores de poder que otorgaban el apoyo solicitado o bien ofrecido y recibido por los malos mexicanos.

Uno de los peores ejemplos fue Antonio López de Santa Anna, uno de los instigadores de la destitución  de Iturbide habiendo sido nombrado Emperador, cargo al que abdicó  voluntariamente por el bien de México, Santa Anna se convertiría  años después en dictador que ejerció en once ocasiones la presidencia de México, y a quien debemos haber perdido casi la mitad de lo que originalmente era nuestro Territorio Nacional. Por supuesto que había temor a un México fuerte, próspero y unido, por eso año con año teníamos revueltas, traiciones, caudillismos, apoyadas y financiadas por las logias, con la consiguiente pérdida de la unidad nacional.

Así llegamos hasta la época de la Revolución, que surge como respuesta a un largo período de tiempo en el que detentó el poder despóticamente el General Porfirio Díaz, quien a pesar de haber sido un auténtico dictador, logró la reordenación de México y su desarrollo e industrialización, a él se debe en su gran mayoría la extensa red ferroviaria que posteriormente en tiempos del PRI, quedara casi totalmente desmantelada, gracias a los excesos del sindicalismo oficial que también creció en la época del partido único en México, también conocido como la Dictadura Perfecta.

Pues bien, decíamos que al extenso período de gobierno del General Díaz, sobrevino la revolución mexicana, otro largo período en el que supuestamente se buscaba le reivindicación de los sectores más desposeídos de la población, en la que desfilaron caudillos tales como Francisco Villa, Emiliano Zapata,  Venustiano Carranza, Álvaro Obregón y Francisco I. Madero, todos luchando contra todos y en medio de todo ello, el beneplácito de nuestros vecinos del norte al ver cómo se tiraba por la borda la riqueza nacional, se abandonaban sus campos, se mataban nuestros compatriotas  unos a otros, hasta que era bien poco lo que iba quedando de la gran y joven Nación Mexicana, siempre sacudida por los vientos de la codicia, el miedo y la traición.

Y hubo otro mexicano ya del período post revolucionario, quien a la muerte de Álvaro Obregón, presidente electo y ante el riesgo de una nueva dispersión política, tuvo la idea de que sería mejor repartirse el poder por períodos sucesivos, en lugar de seguir peleando por cada vez menores residuos de nuestro país, este personaje de triste memoria fue Plutarco Elías Calles, quien también con el apoyo los detentadores del poder en Estados Unidos, formó el Partido Nacional Revolucionario, que después cambiaría a Partido Revolucionario Institucional, nombre que encierra en sí mismo una gran contradicción dado que si a algo se contrapone una revolución, es al orden establecido o institucional, se ve, desde luego que el interés no estaba ni en la República ni en sus más desprotegidos pobladores como supuestamente se había iniciado, el flamante resultado de los años de guerra y los cientos de miles de muertos que dejó el conflicto armado, fue el mencionado acuerdo por parte Plutarco Elías Calles, de promover el cambio, de enfrentamiento de caudillos a un régimen institucional, aunque en la práctica siguió siendo un caudillismo disfrazado,  así como el monopolio del concepto y supuestos méritos de la revolución. Una de las herencias de esta época y de la poderosa influencia de los vecinos del norte, fue la Constitución de 1917, que contiene artículos anticatólicos  al igual que la de 1857, en la que se ve la mano de quien sería presidente de 1858 a 1872, Benito Juárez, quien impulsó las Leyes de Reforma,  desde antes de convertirse en Presidente, después de Juan Álvarez e Ignacio Comonfort, y que contiene artículos anticatólicos disfrazados de laicismo.

Así con todo ese lamentable pasado, se va construyendo poco a poco un México de instituciones, algunas mejores que otras, algunas con mejores frutos, se avanzó en la defensa de los derechos de los trabajadores, la seguridad social se vio fortalecida así como el sindicalismo, el cual a fuerza de concesiones por parte de los aspirantes al poder que buscaban en las clases trabajadoras por ellos representados, los votos más que el beneficio de dichos trabajadores, quienes antes y después de la revolución quedaron prácticamente igual, los campesinos no vieron el fin de los latifundios pero sí quedaron atados al ejido, y más que al ejido, a la parcela, fracción de tierra inviable por sí misma ya sea por su extensión o por su dependencia de las lluvias a falta de riego, y a muy diversas  circunstancias que lo tenían siempre sujeto a la dádiva del gobierno en turno a cambio de votos y muy pocos beneficios, situación similar tuvieron los trabajadores no solamente de las fábricas, pues en este corporativismo político surgieron sindicatos de todos tipos, de maestros, de trabajadores al servicio del estado, del sector eléctrico, petrolero, algunos de cuyos líderes fueron particularmente beneficiados, y son en no pocos casos los sectores que hoy presentan mayores retrasos, tales como como el petrolero, el de maestros, el ferrocarrilero, de electricistas, por citar algunos casos, en los que se dieron los grandes contubernios entre gobierno y líderes tanto de sindicatos como de las grandes centrales obreras y campesinas a las que pertenecían.

México siguió avanzando en la vida “democrática”, hasta que se logró llegar a la alternancia de poder, no sin un deterioro importante del poder adquisitivo de nuestra moneda, a la que después de las desastrosas administraciones de Luis Echeverría y José López Portillo, llegó un momento en que se le tuvieron que quitar tres ceros a nuestra moneda, a consecuencia de la inflación y las sucesivas devaluaciones  que ya resultaba muy complejo su cálculo, manejo y expresión. Por cierto cada vez que devaluaban la moneda nos prometían mayor competitividad en los mercados internacionales, situación que nunca fue evidente, se nacionalizó la banca privada, para que algunos años después se volviera a privatizar, en una maniobra truculenta de la que mayormente conocemos el nombre de FOBAPROA, que consistió en que el gobierno asumió las pérdidas que ocasionó la mala administración de los bancos, haciendo que dicha deuda cayera sobre la población que paga impuestos.

Llegamos así dando tumbos económicos y políticos, con una legislación que poco a poco evolucionó, más por la presión social y de los nuevos partidos de oposición que fueron surgiendo, que por voluntad del partido en el poder, éstos tenían denominaciones y posturas varias, algunos hacia la derecha como el PAN, otros más a la izquierda en la geometría política, no siempre coincidente entre posición, declaraciones de principios y actuar político. 

En este contexto llegamos al año 2000, año de la primera experiencia de alternancia en el poder, dos períodos presidenciales de Acción Nacional, en los que no se lograró erradicar los añejos vicios del sistema ni los objetivos y expectativas esperadas, todo esto de la mano negra de la oposición como siempre al amparo del poderoso vecino del norte, entre desaciertos, traiciones, presiones de un sistema demasiado complejo por antiguo y por vicioso, produjeron el retorno del Revolucionario con Enrique Peña Nieto, un producto de la mercadotecnia de los grandes medios de comunicación, beneficiarios de las principales concesiones de televisión, radio y medios escritos, así como de las maniobras del llamado Grupo Atlacomulco, cuya ineficacia y corrupción manifiesta, que no dejó de existir en los gobiernos Panistas, fueron los elementos que dieron lugar al justificado hartazgo de la población, quien por otro lado llevaba 12 años de escuchar a la oposición incómoda y rijosa de un candidato sempiterno que se había separado del PRI por no ver cumplidas sus exigencias personales, un candidato que ya a la cabeza del PRD logró convertirse en Jefe de Gobierno del Distrito Federal, desde donde construyó o siguió construyendo su candidatura a la presidencia de la República, ahora bajo la patente de su propia logia, más que partido político, denominado MORENA, Movimiento de Regeneración Nacional, con el que finalmente en diciembre de 2018 Manuel Andrés López Obrador se convierte en el nuevo presidente de la alternancia.  

Sin pretender decir que este presidente es mejor o peor que sus antecesores, lo que creo que no se puede negar es que se encuentra con un México en condiciones sociopolíticas tal vez no graves, pero sí delicadas, y con una situación económica que si bien no estaba todo lo bien que se quisiera, de alguna manera iba caminando.

El presidente López llegó con un inmenso capital político, fruto de su incansable crítica de los gobiernos que le antecedieron, y también consecuencia de las promesas de todo tipo de dar solución a los problemas más urgentes, con lemas que para muchos fueron como canto de sirenas, simplemente no se pudieron resistir, votaron por él empresarios, académicos universitarios independientemente de su filiación partidista, profesionistas, estudiantes, mujeres de toda condición,  pero sobre todo las amplias capas de mexicanos ubicados en la ignominiosa clasificación de pobreza extrema, que hoy lamentablemente se han multiplicado.

Decía pues que llegó Andrés López con un inmenso capital político, siendo uno de sus halos de protección su autodefinición de honesto en su persona y que su gobierno sería, como consecuencia natural de su honestidad personal, un gobierno honesto a toda prueba, tanto, que solamente con lo que obtendría del combate a la corrupción ingresaría miles de millones de pesos en forma casi milagrosa al impulsar y generar este cambio de cultura.

La historia ya la sabemos, me referí a ella en las líneas introductorias de este documento, no sabemos si por falta de voluntad o de capacidad , o de ambas, si se encontró con una sociedad con alta expectativa pero también en amplios sectores con mayor acceso a la información y con mayor capacidad de crítica. No sabemos si los golpes tremendos que le dio a la economía con su pretensión de acabar con el pasado como si todo fuera corrupto, por alguna oscura consigna a la que se había comprometido desde antes, el caso es que sepultó miles de millones de pesos en el proyecto del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, como resultado de lo cual no hubo acusados, indiciados, personas vinculadas a proceso y mucho menos culpables ni sancionados, lo mismo pasó con el supuesto combate al huachicoleo y en general todo lo que ya dijimos.

Mención especial merece la evidencia paulatina de que en su gabinete y en su gobierno no eran tan honestos como se había prometido, pero todo terminó de desmoronarse al irse conociendo los actos de corrupción de sus más cercanos colaboradores y familiares, hasta llegar a los más íntimos, hermanos, hijos, cuñadas y hasta él mismo, con el dispendio de ahorros, fideicomisos y hasta el intento de modificar la ley para tener mano libre en el manejo del presupuesto supuestamente para hacer frente a la pandemia. 

Lo cierto es que ha dilapidado miserablemente su capital político, minimizando los problemas, denostando a sus críticos, mintiendo cada vez en forma más burda y frecuente, poniendo de manifiesto que sólo le interesa él mismo, y sobre todo le ha salido muy caro el empeño de arrastrar a México a la órbita comunista del chavismo, la depauperación del país, su pretensión de que no debemos aspirar a superarnos, y lo paradójico de su incongruencia entre su discurso y su propio estilo de vida.

Por todo ello, queridos compatriotas es que nos encontramos en la encrucijada de México, el país no va a aguantar el dispendio, el decrecimiento tan drástico del Producto Interno Bruto, la quiebra de miles de empresas y la pérdida de millones de empleos que incrementarán el número de pobres quienes supuestamente eran su prioridad, la pérdida de la batalla contra el crimen organizado si es que ha habido alguna, que hace que cada día parezca más difícil recuperar el control por parte del gobierno del Estado de Derecho, los legisladores de oposición, callados en su mayoría de manera vergonzosa,  tal vez por saber que para tener la lengua larga hay que tener la cola corta, y un dato que no se menciona o no se ubica en la verdadera dimensión que tiene, es el problema de la educación, que con motivo de la pandemia ha obligado a tomar medidas para que el inicio del nuevo ciclo escolar en todos los niveles sean por medios electrónicos, a muy pocos les ha quedado claro que en miles de hogares mexicanos no se cuenta con señal de internet, o bien, las familias sobre todo en los estados y municipios más apartados, no cuentan con computadora, aquí mismo en la CDMX, se dio la noticia de una tequilería que en horas de la mañana estaba prestando su espacio y su señal de internet para personas que no tienen señal en casa, todos esos miles de niños que no están recibiendo clases porque literalmente no tienen la posibilidad de acceder a ellas, lo único que va a lograr es el incremento de la brecha digital, lo cual provocará que México en general, y todos esos niños en lo particular, se vean dentro de unos años más lejos aun de una posibilidad real de empleabilidad en situación ccompetitia, con el consiguiente retraso generacional, que es un costo social mucho más alto que todo lo que se ha mencionado.

Ahora bien, como diría Chesterton, lo fácil es ponernos de acuerdo en lo que está mal, pero donde tendríamos que sacarnos los ojos, es en llegar a un acuerdo en lo que nos parece bien. (Gilbert K. Chesterton, “Lo que está mal en el mundo” Edición Kindle, Amazon).

Partiendo de la base de que los recursos, de suyo limitados, no van a resistir hasta el proceso electoral del 2021, con el agravante que tenemos un sistema electoral de los más caros del mundo, tomando en consideración que este gobierno en su orientación totalitaria por no decir chavista bolivariana, está tratando de controlar al poder legislativo con su mayoría de MORENA, su creciente control sobre el Poder Judicial, su intento de controlar también a los organismos autónomos, desde el INE, la CNDH, la Fiscalía General de la República con su Fiscal a modo, la creación de la Guardia Nacional contra la que se han presentado solicitudes de Amparo por ser violatoria por lo menos de cinco de las condiciones que estableció el Constituyente en el decreto de modificación de la Constitución en materia de Guardia Nacional, con la influencia creciente del poder del crimen organizado en cualquiera de sus denominaciones, tenemos una muy estrecha ventana de oportunidad dentro del marco normativo y el Estado de Derecho que aun nos queda, y es, en apego a lo que establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ponernos de acuerdo la mayoría de la sociedad civil, para buscar los medios pacíficos y en su caso la resistencia no violenta para lograr la dimisión de Presidente a más tardar el 30 de noviembre, lo que obligaría por ley a que un presidente interino tome el cargo con la encomienda de convocar nuevas elecciones presidenciales.

Ese es el primer paso, a partir de ahí, la sociedad sin perder su cohesión, proponer a un candidato de la sociedad, y conminar a los partidos políticos a que hagan frente común para lograr de forma irreprochable y mayoritaria, la toma de posesión de este candidato de unidad.

A partir de ahí, formar un gobierno de coalición y unidad, que se aboque a llevar a cabo el proyecto de la misma sociedad, que tendrá que tener un papel preponderante en la vigilancia del desempeño de los nuevos actores políticos, tanto en los cargos de elección, como de los que sea facultad de nombramiento en las diversas instancias sobre todo del ejecutivo.

Buscar el reordenamiento de todo el aparato político, como la desaparición de los diputados plurinominales, que siempre han sido el mecanismo mediante el cual los partidos gobiernan  sin hacer campaña, sin representar los verdaderos intereses de la sociedad y por lo tanto sirviendo mayormente a los intereses de facciones, grupos y personas.

La lucha frontal  contra los delitos del fuero común y el federal, la depuración de los cuerpos de policía y de procuración de justicia, así como la garantía de independencia de los Organismos Autónomos, tanto los que tienen que ver con las garantías individuales, como lo que tiene que ver con la transparencia y con la rendición de cuentas.

La otra alternativa en esta encrucijada nacional, es pensar que estamos en una época que no es crítica, que el tiempo no juega en nuestra contra, que podemos esperar elecciones limpias en el año 2021, que los partidos políticos van a proponer candidatos realmente idóneos, sin intereses ni compromisos ocultos, que las instituciones del Estado van a contar con garantía de operación conforme a derecho y que los recursos del país van a ser suficientes para el dispendio en programas clientelares y en obras inviables e improductivas que solamente van a producir más deuda y más pobreza, y que el gobierno del presidente López se va a mantener al margen y a respetar los resultados si le son adversos.

Quisiera presentar un panorama más alentador, alternativas menos contrapuestas o posibilidades intermedias, pero no las encuentro, por ello es que quisiera compartir e infundir en la mayor cantidad de mexicanos el sentido de urgencia y la necesidad de la unidad, porque seguro estoy de que sólo la unidad, la oportunidad en los tiempos y el sentido de urgencia, nos pueden dar la cada vez más remota posibilidad de colocar a México nuevamente en la ruta de la paz, del progreso, del Bien Común y del compromiso ciudadano de no dejar estos asuntos tan delicados para nuestro México, solamente en manos de los políticos.

Si quieres ser parte de la solución  y no quedarte pasivamente contemplando el problema, si de verdad amas a tu Patria que hoy te necesita dispuesto a defenderla, súmate a FRENA, ésta es la única alternativa que está convocando a todos los mexicanos, sin discriminación  de ninguna especie, sólo compartiendo el ideal de rescatar nuestra Patria.

Súmate y participa el 3 de octubre, sábado, en la gran marcha de los 100 mil para exigir la dimisión del presidente. La cita es a las 9 de la mañana en el monumento a la Revolución para salir a las 10 hacia el Zócalo  capitalino.  LA HISTORIA TOCA A TU PUERTA Y SERÁS JUZGADO POR LA RESPUESTA QUE DES.

Tweet de Raúl Salas Torres (@RaulSalasT)

Raúl Salas Torres (@RaulSalasT) twitteó: López estás acabado, tus mentiras, tus errores, tu soberbia, tu falta de resultados y sobre todo tus diversas traiciones a la Patria te han dejado fuera del cargo al que ilegítimamente llegaste porque recibiste mucho dinero negro por 15 años. #InformasYTeVas https://twitter.com/RaulSalasT/status/1300817392159928321?s=20

Mexicanos al grito de guerra 4

En esta entrega vamos a revisar una historia interesante que dio lugar a que se prohibiera cantar una parte de nuestro Himno Nacional, y que llama la atención por algunas similitudes de aquél entonces y la época actual, en la que los negros nubarrones se ciernen sobre nuestra Patria y parecen decirnos que así como el sol sale para todos, también la adversidad podría hacerse presente y provocar un lamentable daño a México, a su población, a su presente y a su fututro, de ahí la necesidad de convocar a la Sociedad Civil a la unidad nacional, a evitar divisiones y enconos artificialmente provocados y apostarnos unidos por el bien y el futuro de La Patria. Quiera Dios que aprendamos de nuestra Historia para que no la repitamos.

Es a Antonio López de Santa Anna a quién debemos la idea de convocar a un concurso en el que se elegiría la letra y música del Himno Nacional Mexicano, las dos siguientes cuartetas formaban parte del original, ya no se cantan en la actualidad por prohibición expresa, López el dictador,  tuvo que dejar el poder antes de que dicha versión se oficializara.

En ella se incluyen estas dos cuartetas que representan una alabanza  que se hace a sí mismo, a quien aquí se define como el héroe inmortal de Zempoala, y que se hizo proclamar en once ocasiones Presidente de México entre los años de 1833 y 1855, siempre dispuesto a satisfacer primero sus propios intereses que el Sagrado Interés Nacional, a él se debe entre otras desgracias nacionales haber cedido a los Estados Unidos casi el 50% de nuestro territorio nacional.

Antonio López de Santa Anna
Del guerrero inmortal de Zempoala
te defienda la espada terrible,
Y sostiene su brazo invencible
tu sagrado pendón tricolor.

Dice en la primera línea de esta cuarteta “Del guerrero inmortal de Zempoala” ya desde que aspira el Dictador a inmortalizarse siendo un personaje vivo a la sazón, denota claramente su megalomanía, característica que se encuentra en este tipo de personajes, de ahí la plena vigencia que tiene nuestro Himno, de la que se hizo mención al principio, hoy que se hace presente la sombra del totalitarismo surgido del extranjerizante y comunista Foro de Sao Paulo, nos viene muy bien mirar con atención estas líneas de autoelogio grandilocuente, que dirigidas al López de aquel entonces, nos pintan de una pieza al nuevo López.

Y al continuar diciendo “Te defienda la espada terrible” , es claro que este contexto de la noble arma y de lo terrible que puede llegar a ser, no es el mismo que ha venido utilizando el autor, aquí se percibe más como una amenaza, pues tanto la defensa como la forma de defender están en la voluntad del gobernante y no en el corazón de toda la Nación, de quien el que gobierna es Mandatario, esto es que quien manda, quien es titular en todo momento de la Soberanía Nacional es la Sociedad Civil.

Finalizan la cuarteta estas dos líneas, “Y sostiene su brazo invencible tu sagrado pendón tricolor”, en esta redacción se aprecia claramente la intención propagandística con la que utilizando elementos reales de la Identidad Nacional como es el “Sagrado pendón tricolor” es decir, nuestra Bandera Nacional es la que sostendría el invencible brazo, hay que leer con atención para darse cuenta de lo que existe detrás de la alegoría, más que buscar el apoyo en los valores patrios, los viene a poner bajo el pretendido invencible brazo que empuña la terrible espada del Dictador.

Él será el feliz mexicano
en la paz y en la guerra el caudillo,
porque él supo sus armas de brillo
circundar en los campos de honor.

Es claro que el resultado de dicho planteamiento para el Dictador, será su estado de exultante felicidad, “Él será el feliz mexicano” ¡felicidad suya! por supuesto, que además se anuncia ya para todo momento ulterior en la vida de La Patria al decir “en la paz y en la guerra el caudillo”, pierde importancia la situación de la Patria y cobra relevancia la del “caudillo”, insisto, la Soberanía que reside en el pueblo, no requiere un caudillo, necesita un mandatario, honroso cargo que se asume para servir a La Patria y no para servirse de ella y de la población.

Volvemos nuevamente a la propaganda, haciéndose eco de una real o supuesta batalla en la que se cubrió de honor, pretende sustentar su continuidad como caudillo, pues afirma que seguirá siéndolo “en la paz y en la guerra”. Tal vez haya pleno fundamento en la exclusión que de esta estrofa se hizo, como pedagogía de la historia y como previsión de nuevos episodios en la vida nacional.

Dejemos hasta aquí la reflexión sobre esta “estrofa prohibida” de nuestro Himno Nacional, pero tengamos presente que no es bueno que una sola persona concentre demasiado poder, esto siempre será en detrimento de la población.

El poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente.