Mexicanos al Grito de Sí a la Vida

Un soldado en cada hijo te dió

En estos momentos en los que el futuro de las siguientes generaciones de mexicanos está en manos de los Magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es hora de que nos digan claramente si se van a comportar como “Masiosares”, réplicas del extraño enemigo que claramente menciona nuestro Himno Nacional, o van a estar a la altura de lo que su alta responsabilidad histórica les demanda.

Si la respuesta que nos den a la Sociedad Civil Nacional que se ha pronunciado repetidamente a favor de la vida y que ha blindado en por lo menos 18 Estados la vida a nivel de Constitución Local es negativa, hará que encuentren en nosotros lo que también sentencia el Himno Nacional: “Piensa oh Patria querida que el cielo, un soldado en cada hijo te dió”, para defender dicho Derecho.

Mexicanos al grito de guerra 7

Dejamos en la entrega anterior algunas pinceladas de lo que el “espíritu” del Plan de Iguala de Agustín de Iturbide nos dejó en cuanto a unidad nacional, igualdad como ciudadanos a todos los que aquí habitaban, libertad interior e independencia respecto de cualquier otra nación.

Vuelva altivo a los patrios hogares
el guerrero a contar su victoria,
Ostentando las palmas de gloria
que supiera en la lid conquistar:

Nos habla de esa parte más íntima y personal del regreso al hogar después del prolongado tiempo de guerra, de las ceremonias por el triunfo, los aspectos administrativos pendientes, la terminación de los procesos de pacificación en busca de una nueva normalidad como nación independiente, como la que ahora también nosotros buscamos, y la cálida recepción en familia, tan buscada y merecida al haberse producido el fin de la contienda y el surgimiento independiente de nuestra Nación.

Cuántas familias en la actualidad se ven antre la situación de tener que separarse del hogar por las exigencias del trabajo que pueden ser prolongadas o repetitivas, sean del padre o de la madre, pues cada vez son más las mujeres que participan en el sustento de la familia, y ya sea que se trate de una ausencia temporal, o sea una situación semipermanente en la que tienen oportunidad de reencontrarse tal vez cada fin de semana, con cuánta ilusión se espera el reencuentro con la pareja y con la familia.

No hay duda que la separación forzosa por motivos de guerra como la que se dio en el proceso de la Independencia de México, hacía mucho más intenso y más deseado ese reencuentro, téngase en cuenta además, que en esa época no se contaba con las grandes facilidades de comunicación e información que hoy tenemos al alcance de la mano, por lo que la incertidumbre respecto al destino del ser querido era algo desesperante, tanto para la familia que aguardaba como para el patriota que arriesgaba por su causa la vida.

“Que el amor de las hijas y esposas…”
Tornáranse sus lauros sangrientos
en guirnaldas de mirtos y rosas,
que el Amor de las hijas y esposas
también sabe a los bravos premiar.

Seguramente muchos de ellos cambiaron gustosos sus reconocimientos al mérito, al valor en el combate o su simple satisfacción personal por la victoria, representada en los “lauros sangrientos”, por ese amor generoso y paciente entregado con emoción contenida, representado aquí por las “guirnaldas de mirtos y rosas”, cuánta espera, cuánto llanto, cuántas horas antes del feliz retorno, y finalmente qué recompensa para ambos en ese intercambio simbólico de los premios al combate por las flores familiares que con sus trémulos corazones entregaban amorosas las hijas y esposas, y más allá de la rima, seguramente también hubo hijos que mostraron a sus padres a su modo el amor y admiración que les causaron.

¡El reencuentro!

México es un país hermoso, tiene paisajes de altas cumbres, entre otras las dos grandes cordilleras que lo recorren de norte a sur, a saber La Sierra Madre Oriental y la Sierra Madre Occidental, tiene bosques y selvas, llanuras, grandes ríos, una muy extensa línea costera, con destinos tan importantes como el Mar de Cortés, tesoro biológico de importancia mundial, bellas playas en el Océano Pacífico, Atlántico, y qué decir de las playas del Caribe con transparentes aguas color turquesa.

Cuenta además con recursos minerales más allá del oro y la plata, contamos con gran variedad de minerales, amplias zonas de cultivo, ganadería y una de las más importantes riquezas en especies vegetales y animales, adicionalmente tiene una posición geográfica estratégica, que le podría significar ser una potencia comercial global como pocas, pues tiene, como ya se mencionó, frontera natural con el Pacífico y con el Atlántico, y una distancia muy corta a la altura del Istmo de Tehuantepec, lo cual podría explotarse ampliamente con vías férreas y puertos de altura en diversos puntos.

Y qué decir de su gente, el mexicano tan controvertido, flojo para muchos y para muchos otros ingenioso, trabajador, creativo y artista, con tantas virtudes que en muchos casos se ponen de manifiesto fuera de nuestro territorio nacional.

La lista de mexicanos que han triunfado fuera de nuestro país es muy larga, en ciencia y tecnología, deportes, grandes cantantes, aquí una imagen con algunos cineastas y actores que triunfaron en Estados Unidos.

Y del que nos encontramos también muchas definiciones o rasgos pincelados en algunas frases de muchas de nuestras canciones, hay una que me viene a la memoria llamada “En México”, que transcribiré, para que nos sirva como hilo conductor.

En México hay una montaña que ve hacia el mañana con gran resplandor… en México hay un arroyuelo que corre hacia el cielo persiguiendo el sol…en México el hombre que pasa se siente en su casa o quizá mejoren México anida la vida que canta, que vibra, que respira amor… en México vive la gente que lucha y que siente que lo hará mejor…en México el hombre es hermano que da al ser humano un brazo de honor…en México cimbra su Historia en México surge la Gloria…pues México es una casita preciosa y bonita donde vive Dios.” Esta canción la encontré en el álbum Un Canto a México de Guadalupe Pineda.

En cada uno de estos elementos podemos ver al México que simbólicamente queremos, con recursos naturales, con visión de futuro, con anhelos de grandeza, sobre todo de grandes posibilidades de desarrollo para todos sus habitantes, en un ambiente de libertad, de empatía, de espíritu solidario y de seres que se empeñan día con día por ser mejores y que requieren, que requerimos condiciones adecuadas para nuestro desarrollo pleno. Ojalá que sepamos construirlo juntos, nos vemos en la próxima.

Mexicanos al grito de guerra 6

Les comentaba en la última entrega a propósito de la parte final de la estrofa que vimos, que solamente sobre CONVICCIONES es posible construir algo de tanta solidez como requiere El Espíritu Patrio. Hoy, que México se encuentra de luto por la postración política, económica, social, nos hará mucho bien reflexionar el mensaje que providencialmente nos corresponde ver el día de hoy.

Si a la lid contra hueste enemiga
nos convoca la trompa guerrera,
De Iturbide la sacra bandera
¡mexicanos! Valientes seguid:

Recordemos que estamos en el contexto de la época en la que se compuso nuestro Himno Nacional, en aquella época estaban más vívidos los recuerdos de las vicisitudes que, finalmente terminaron por hacer posible la Independencia Nacional respecto de España.

Agustín de Iturbide, a la sazón comandante del ejército Realista, llamado así porque representaba a la Corona Española, siendo mexicano por nacimiento y amante de la tierra que lo vió nacer, entendió que había llegado el momento de emanciparla del dominio español, pero no por medio de la guerra que ya había durado más de 10 años, sino por medio de la paz negociada, de la labor diplomática y de estadista mediante la que logró aglutinar los intereses de las partes en conflicto, incluidos Vicente Guerrero quien comandaba lo que quedaba de la insurgencia activa en el estado que lleva su nombre y la misma España, logrando por este medio, lo que las armas en tanto tiempo no habían conseguido.

El autor con la efusión y estilo de los que hace gala, acentúa las notas bélicas al decir “Si a la lid contra hueste enemiga”, pero siempre dejando en claro que es una guerra justa, puesto que habla de un ejército enemigo, es decir estamos ante un acto de defensa y no de injusto ataque, “Nos convoca la trompa guerrera”, es la forma poética de decir que al sonido de las trompetas y clarines de órdenes militares habríamos de ser llamados a esta defensa contra el enemigo, defensa a la que como hemos dejado establecido en estrofas previas, estaríamos obligados dado el valor de lo que defendemos.

Y nos propone como modelo del defensor al militar y estadista que había logrado culminar el tortuoso sendero de nuestra independencia, pero no solamente nos propone a la persona, nos invita a identificarnos con los valores que lo llevaron a conseguir tal hazaña. Por eso es que claramente nos indica el qué y el cómo: “De Iturbide la sacra bandera, ¡mexicanos! valientes seguid”.

Si Agustín de Iturbide se hubiera dedicado a sembrar la división y el encono entre españoles, criollos, mestizos, las diversas etnias y la gente de color que había sido traida de África, jamás habría logrado la Independencia, lo que tal vez habría logrado sería mantenerse al mando de un conglomerado cada vez más depauperado y menos reconciliable, pero siempre necesitado de su dádiva.

Pero basta con ver los valores objeto de la triple garantía que en su bandera nos ofrece, para entender que desde ahí se formó el ideal de la paz duradera y trascendente de la que hemos venido hablando, pero también resulta que enemigo no es cualquiera por el simple hecho de venir de fuera, algunas de las principales ideas que se plasmaron en el plan de Iguala nos hablan de otro de los temas al que con énfasis nos hemos venido refiriendo, la unidad de todos quienes integran la Patria:

“¡Americanos! bajo cuyo nombre comprendo no sólo a los nacidos en América, sino a los europeos, africanos y asiáticos que en ella residen: tened la bondad de oírme… . ¿Y quién pondrá duda en que después de la experiencia horrorosa (de la guerra), de tantos desastres no haya siquiera quien deje de prestarse a la unión para conseguir tanto bien? ¡Españoles europeos!, vuestra patria es la América, porque en ella vivís, en ella tenéis á vuestras amadas mujeres, a vuestros tiernos hijos, vuestras haciendas, comercio y bienes… No os pide otra cosa que lo que vosotros mismos debéis pedir y apetecer: unión, fraternidad, orden, quietud interior, vigilancia y horror a cualquier movimiento turbulento. Estos guerreros no quieren otra cosa que la felicidad común.

Algunos de los postulados del Plan de Iguala de Agustín de Iturbide.

Contrastan ampliamente las inquietudes y motivos que inspiraron a Iturbide para concebir a México como una nación grande, próspera, abierta al mundo, a la paz y al progreso como elementos sin los que no es posible construir una nación sólida de la que todos sus habitantes se sientan orgullosos.

Y a los fieros bridones les sirvan
las vencidas enseñas de alfombra;
Los Laureles del triunfo den sombra
a la frente del bravo adalid.

Ya había pasado México por diez largos años de lo que nos describen las dos primeras líneas de esta estrofa, ejércitos en pugna, ideales en uno y en otro sentido, pisoteados y sangrantes por las cabalgaduras de quienes resultaban vencedores en alguna de tantas batallas que tuvo la Guerra de Independencia.

Y en el momento culminante del movimiento independentista, ya sin el fragor de la batalla y el desgarramiento de hombres, banderas y bestias, la gran vencedora, la Joven Nación Mexicana que se levantó de todo ello, sí que prodigó con la sombra de “Los laureles del triunfo la frente del bravo adalid” ¡Hubo triunfo, pero ya sin lucha! Qué lecciones proporciona la Historia, si al menos hubiera más pupilos ansiosos de escucharla. Merece capítulo aparte mencionar las circunstancias en que por “extraños motivos” México es el único país que ha desterrado primero y asesinado después frente al pelotón de fusilamiento a su libertador, ya saben, cosas que algunos ni perdonan, ni olvidan.

Mucho tendríamos que hablar todavía del Plan de Iguala para abrevar de sus ideas de unidad como telón de fondo, prosperidad, libertad, independencia del exterior y libertades al interior, respeto al marco jurídico, lealtad y compromiso con la naciente Patria. Volver a las fuentes no es reinstalarse en el pasado ni tener que ser tachado de pertenecer a uno u otro bando, cuando el autor del Plan deja perfectamente claro que es la unidad como fundamento de la felicidad de todos la única que puede aglutinar, ser la argamasa de todo el entramado nacional. Pero de esto tendremos oportunidad de volver más adelante. Te espero en la siguiente entrega.